Considerada la cuna del Brunello di Montalcino, la histórica bodega Biondi Santi representa la máxima expresión de la tradición vitivinícola de la Toscana. Desde que Ferruccio Biondi Santi revolucionó la industria en 1888 al crear un vino estructurado y longevo exclusivamente con el clon Sangiovese Grosso, la casa ha mantenido una filosofía de mínima intervención y elegancia inigualable. Tras su adquisición en 2016 por el grupo francés EPI, la emblemática finca Il Greppo continúa consolidando su legado mundial, combinando su rigor histórico con nuevas inversiones destinadas a preservar la identidad de unos vinos capaces de evolucionar con vitalidad durante décadas

Los orígenes (siglo XIX)

La historia comienza con Clemente Santi (1795-1865), un farmacéutico, científico y apasionado por la agricultura que poseía tierras en Il Greppo, una colina situada a las afueras de Montalcino, en la Toscana. En aquella época, los vinos toscanos eran muy distintos de los actuales. Generalmente se elaboraban mezclando distintas variedades y se consumían jóvenes. Clemente estaba convencido de que un clon particular de Sangiovese, conocido localmente como Sangiovese Grosso, tenía un potencial extraordinario para producir vinos capaces de envejecer durante décadas.

Fue uno de los primeros en seleccionar cuidadosamente este clon y experimentar con vinificaciones orientadas a la longevidad. En 1865 falleció sin llegar a ver la dimensión de su descubrimiento.

Ferruccio Biondi Santi: el padre del Brunello

Su nieto Ferruccio Biondi Santi (1849-1917) heredó las tierras y las investigaciones de Clemente. Fue él quien realizó la verdadera revolución. A finales del siglo XIX decidió elaborar un vino utilizando exclusivamente Sangiovese Grosso, sin mezclar otras variedades. En 1888 produjo el que hoy es considerado el primer Brunello di Montalcino de la historia. Era un vino totalmente diferente: mucho más estructurado; extremadamente longevo; elegante; capaz de evolucionar durante décadas. En una época en la que casi todos los vinos italianos debían beberse jóvenes, aquello fue revolucionario. El nombre «Brunello» proviene precisamente del antiguo nombre que recibía ese clon de Sangiovese.

La supervivencia de la viña

A finales del siglo XIX Europa sufrió la devastadora plaga de la filoxera. Gran parte del viñedo europeo desapareció. Las selecciones masales realizadas por los Biondi Santi fueron fundamentales para reconstruir los viñedos de Montalcino. Durante décadas, prácticamente todas las nuevas plantaciones de Brunello procedían de material vegetal seleccionado en Il Greppo.

Tancredi Biondi Santi

La siguiente generación estuvo representada por Tancredi Biondi Santi, quien continuó perfeccionando el estilo de la casa. Fue un firme defensor de:

rendimientos muy bajos; cosechas únicamente cuando la uva alcanzaba una madurez perfecta; largas crianzas en grandes barricas de roble de Eslavonia;

mínima intervención. Mientras muchas bodegas italianas buscaban vinos más rápidos y comerciales, Biondi Santi mantuvo una filosofía absolutamente tradicional.

Franco Biondi Santi

Probablemente el nombre más conocido del siglo XX sea el de Franco Biondi Santi (1922-2013). Fue una figura legendaria. Dirigió la bodega durante más de cincuenta años. Bajo su liderazgo: el Brunello alcanzó fama mundial; Biondi Santi se convirtió en un icono de la enología italiana; numerosas añadas pasaron a formar parte de la historia del vino. Franco era conocido por su perfeccionismo. Solía decir: «El vino debe expresar el lugar antes que al enólogo.» Sus vinos seguían envejeciendo durante décadas. Todavía hoy existen botellas de los años 50, 60 y 70 que continúan mostrando una vitalidad extraordinaria.

Il Greppo

La finca histórica recibe el nombre de Tenuta Greppo. Actualmente cuenta con unas 47 hectáreas, de las cuales aproximadamente 25 hectáreas están plantadas con viñedo. Los suelos son muy pobres y pedregosos. La altitud ronda entre 450 y 500 metros, lo que aporta amplitud térmica, frescura y una maduración lenta de la uva. Muchas cepas proceden directamente de las selecciones históricas de la familia.

El estilo Biondi Santi

Mientras muchas bodegas modernas comenzaron a utilizar: barricas francesas pequeñas; mayor extracción; vinos más concentrados, Biondi Santi mantuvo su identidad. Sus Brunello son conocidos por: enorme elegancia; acidez vibrante; taninos finísimos; extraordinaria capacidad de guarda. Son vinos que muchas veces alcanzan su plenitud después de veinte o treinta años.

La venta de la bodega

En 2016 ocurrió uno de los acontecimientos más importantes de la historia reciente del vino italiano. La familia decidió vender la bodega al grupo francés EPI (Européenne de Participations Industrielles), propiedad de la familia Descours. EPI también es propietario de marcas de lujo como: Champagne Charles Heidsieck, Piper-Heidsieck, Rare Champagne, Bonpoint. La operación sorprendió al mundo del vino, ya que Biondi Santi era considerada una de las últimas grandes bodegas familiares históricas de Italia.

La actualidad

Desde la adquisición por EPI se han realizado importantes inversiones: recuperación de viñedos históricos; modernización de la bodega respetando el estilo tradicional; investigación genética sobre las antiguas selecciones de Sangiovese Grosso; preservación del legado de Il Greppo. El objetivo ha sido mantener intacta la identidad de Biondi Santi, combinando tradición con una gestión moderna. Hoy la dirección técnica continúa enfocada en elaborar Brunellos de enorme capacidad de guarda, fieles al estilo que hizo célebre a la casa.

Los vinos

La producción es relativamente reducida y se centra en 3 etiquetas:

  • Rosso di Montalcino DOC
  • Brunello di Montalcino
  • Brunello di Montalcino Riserva, solo en añadas excepcionales.

Las Riserva de Biondi Santi figuran entre los vinos italianos más codiciados por coleccionistas y suelen alcanzar precios muy elevados en subastas internacionales.