
Una bodega con mucha historia
En 1968, al volver a su país del exilio en Francia, el español Enrique Forner decidió continuar en el negocio del vino, como ya lo hacía en Burdeos con muy buenos resultados. Fue la guerra civil española, la que obligó a su padre en la década del 30, a huir del conflicto y radicarse con su familia del otro lado de los Pirineos. Para lograr un sustento, adquirió un viñedo en el sureste de Francia y le fue bien, tanto así que en 1962 lo vendió para trasladarse a Burdeos, donde adquirió dos Château en la zona del Médoc. No obstante, el deseo de Enrique era volver a su tierra natal y para concretar su sueño, eligió asentarse en el pueblo de Cenicero, en el corazón de la prestigiosa Rioja

Según cuenta su hija Cristina, quien hoy lleva la dirección de la empresa: “Al volver, mi padre recorrió junto al experto francés Emile Peynaud, las principales zonas vinícolas españolas. Juntos probaron vinos y cambiaron impresiones, lo suficiente como para decidirse a iniciar su proyecto en Rioja, por su tradición y su gran potencial. Estaba seguro que allí podría innovar y crear un nuevo estilo de vinos. Se proponía utilizar las claves de la vinificación bordelesa. Es decir, control estricto de los viñedos, selección cuidadosa de uvas, fermentación en frío para capturar los aromas más frescos, crianza en roble francés nuevo y semi nuevo y largas estancias en botella. Todo para resaltar la finura y elegancia del Tempranillo de Rioja”.
Marcos Ferrández, Export Area Manager de la empresa, de gira en el cono Sur, llegó a Uruguay, donde desde 1986 la familia Calvete representa a Marqués de Cáceres. Con ellos estuvimos reunidos probando algunos de sus vinos y en la ocasión Marcos nos contaba… “Cuando Enrique Forner decide volver a España para fundar su bodega, pide ayuda a determinados amigos. Con uno de ellos, tenía una sincera amistad que venía de la época del colegio. Era Vicente Noguera, Marqués de Cáceres quien lo ayuda cediéndole – sólo a título comercial – su marquesado, para que sus vinos pudieran etiquetarse con el título nobiliario. Enrique entonces le agradece el gesto haciéndolo socio de la nueva empresa.”

Desde entonces la trayectoria de esta bodega, ha sido la de crecer sin pausas. En 2014 y ya bajo las riendas de Cristina Forner, se crea una nueva unidad en la DO Rueda, que hoy les provee de algunos vinos blancos muy interesantes, como son el Verdejo y el Sauvignon Blanc, para completar la oferta de la matriz de La Rioja.
La positiva respuesta del mercado los ha llevado a anexar – mediante acuerdo con distintos productores – un Cava Rosé y otro Brut, procedentes de Cataluña. También un Albariño proveniente de un productor gallego, otro de los asociados a la familia Forner.
La última adquisición en 2019 fue la bodega boutique La Capilla, en la DO Ribera del Duero, con apenas 65 hectáreas de viñedo y excelentes vinos tintos. Varios de estos vinos ya se encuentran en el mercado local, listos para disfrutar.
EDUARDO LANZA
Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Comparte su saber y anécdotas de una forma atractiva desde hace más de 20 años. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino. Nos lo cuenta en un contexto histórico y cultural, y eso también lo hace diferente.