Atlántico Sur Albariño 2021

Bodega: Familia Deicas
Origen: Juanicó – Canelones y Garzón – Maldonado
Precio: $ 510

Hay una “movida Albariño” en el sector vitícola nacional que induce a más productores a cultivarla. No son muchas hectáreas, aún no llegan a 100, pero el éxito obtenido por sus varietales, aguijonea a más bodegas a trabajar esta noble cepa gallega. En este caso, muchos meses de investigación y experimentación dedicó el equipo técnico de Familia Deicas, para concretar este año su primer Albariño Atlántico Sur.

Fue presentado en sociedad en Casa Violeta de Carrasco, como el principal de la cena y para acompañar la corvina negra a las brasas. Y que bien lo hizo. Porque llegó a un buen grado de alcohol (13,5%)  y una acidez bien firme que lo compensa. Aromático y fresco, tiene volumen en boca y un final largo.

La Albariño es una variedad:” de baja sensibilidad a los hongos que en Juanicó madura a mediados de febrero y en Garzón a principios de marzo. Son viñedos nuevos de apenas 4 años y se trata de sus primeras cosechas” cuenta el Ing. Agr. Gustavo Blumetto.

Obvio que uno quiere saber la razón de haber usado uvas de dos viñedos y Santiago Deicas quien firma la etiqueta como Winemaker, lo explica con claridad:”Las de Juanicó le aportaron al vino mayor tipicidad. Me refiero a esa mezcla aromática tan atrapante de melón y durazno que se desarrolló con la gran intensidad que tiene. Las de Garzón en cambio, contribuyeron a sumarle más elegancia y la mineralidad de sus suelos. Estuvo bueno encararlo así, porque este verano llovió más Maldonado y si hubiéramos usado sólo ese viñedo, no habríamos llegado a este resultado, que nos dejó tan conformes”.

El encarar una nueva variedad y descubrir su potencial no se hace de un día para el otro, pero la experimentación fue exitosa:”Hoy tenemos este hermoso ejemplar, que se elaboró con la idea que sea muy estable en el tiempo y sin ser un vino de guarda, pensamos que seguirá vigente al menos por un par de años y tal vez más. Para ayudarlo en este sentido, una pequeña porción del vino – que no llega al 10% – tuvo  crianza en barrica de roble francés, pero de segundo uso, como para que la madera no sobresalga” comentó Adriana Gutiérrez, enóloga a cargo de la bodega.

Esta reciente apetencia por la Albariño también comienza a darse en Argentina aunque en menor escala. Joaquín Hidalgo en su sitio vinosmanos.com lo destaca: “Hoy hay una apuesta fuerte por el Albariño en Uruguay, pero sólo unas pocas en nuestro país. La razón por la que sus varietales gustan tanto, hay que buscarla en el tipo de vino que da: de una acidez elevada y con aromas vegetales bien definidos, de pasto y hierbas. En el país vecino y cruzando el rio, se suman las buenas condiciones. Su cercanía al mar como regulador térmico y unas colinas onduladas le dan el terreno propicio. Es así como en la tierra charrúa, el Albariño está encontrando su segundo lugar en el mundo”.