Los “Catadores” ya estamos en Toscana. Ayer, 2 de junio comenzó nuestra aventura por la tierra del Sangiovese. Era feriado nacional ya que se celebraban los 80 años de la Republica. Los viajeros fueron arribando al Grand Hotel Baglioni, desde diferentes puntos de la península

Catadores en Toscana

Elegimos este hotel por su ubicación, magnifico edificio y su centenaria historia. El Baglioni es uno de los hoteles históricos de Florencia y ocupa el Palazzo Carrega Bertolini, un elegante edificio del siglo XIX situado a pocos pasos de la estación Santa Maria Novella y muy cerca del Duomo. Fue transformado en hotel 1903 por la familia Baglioni, que lo convirtió en un establecimiento destinado a recibir a viajeros internacionales atraídos por el arte y la cultura.

El Baglioni…, un gran hotel

El hotel aún conserva el carácter de aquella época: techos altos, mobiliario clásico florentino, salones elegantes y una atmósfera que recuerda la Florencia cosmopolita de principios del siglo pasado. Uno de sus grandes atractivos es su terraza panorámica, desde donde se obtiene una de las vistas más espectaculares del Duomo de Brunelleschi, los campanarios y los tejados rojizos de la ciudad. Es un lugar perfecto para comprender por qué Florencia fue durante siglos una de las ciudades más admiradas del mundo.

La simpleza de lo autentico

La cena de bienvenida es un clásico de los viajes de Catadores. Es el punto de encuentro de todos los viajeros y donde las copas se alzan por vez primera. Con la recomendación de nuestro amigo Alberto Antonini, reservamos mesa en Buca Mario, una típica trattoria italiana, ubicada literalmente en el subsuelo de un edificio que ocupa media manzana. Decenas de mesas de mantel blanco, a las que se accede por pintorescos pasillos y recovecos.

Fundado en 1886, forma parte de esa tradición de restaurantes familiares que han mantenido viva la cocina florentina durante más de un siglo. La palabra “buca” en el dialecto toscano se refiere a los antiguos restaurantes ubicados en sótanos o bodegas, espacios frescos donde tradicionalmente se servía comida abundante y vino local, a comerciantes, artesanos y viajeros, como nosotros.

Luigi y Francesco sirviendo los pappardelle

No es un restaurante moderno ni experimental. Es Florencia en su forma más clásica. Una mesa generosa, buenos vinos toscanos y platos que han sido servidos aquí durante generaciones. Sus platos más emblemáticos y que nosotros elegimos, son: la bistecca alla Fiorentina con patate e fagioli, gran ícono de la gastronomía local; y pappardelle fresche fatte in casa sul cinghiale. Todo acompañado con varias botellas mágnum de Villa Antinori 2023.

Villa Antinori 2023
La ciudad nos recibió con sol, calor y ese glamour renacentista que aún destila. Los turistas van de allá para acá, especialmente en su centro histórico, haciéndose lugar para tomarse la fotografía en el Ponte Vechio o recostados en la fachada de mármol blanco y verde del Duomo. Nosotros intentamos hacer lo mismo, pero desde otra perspectiva…, descubriendo los perfumes y sabores de una región que enamora por si sola.
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