Desde que tengo memoria, con mi amigo Oz Clarke, hemos compartido una copa de vino mientras veíamos jugar a Inglaterra. Hemos sufrido muchas derrotas dolorosas —Argentina (1986 y 1998), Portugal (2006), Francia (2020) y España (2024)—, así como también algunas victorias reconfortantes. Juntos, hemos presenciado la mayoría de ellas

Los jugadores del mundial de Tim

Siempre intentamos elegir los vinos adecuados para cada ocasión. Oz tiene una buena colección de vinos ingleses, mientras que yo me encargo de los otros. O sea, los de los países contra los que jugamos, si es que producen alguno (Noruega nos dio problemas el fin de semana pasado). A principios de esta semana, como seguramente ya sabrán, Inglaterra jugó contra Argentina en la semifinal del Mundial.

Oz Clarke flanqueado por los hermanos Atkin

Así que preparamos cuatro vinos para la velada y los compartimos con mi hermano Mike, que había venido de Hong Kong. Oz trajo un Gusbourne Brut Reserve 2014 y un Kit’s Coty Bacchus 2018; yo le devolví el favor con un Riccitelli Semillón 2021 y un Per Se Uni del Bonnesant Malbec 2016. Nos encantaron los cuatro. De hecho, declaramos un empate 2-2 en la cata de vinos.

Las cosas no salieron tan bien en el campo de juego, lamentablemente, donde Inglaterra perdió 2-1. Al final, probablemente perdimos contra el mejor equipo, y al menos esta vez no hubo la “mano de Dios” de Diego Maradona. Me da pena por nosotros, los británicos, pero me alegro por mis muchos amigos argentinos.

Nos terminamos las cuatro botellas y brindamos por nuestro equipo, así como por el cariño que nos une a los tres. Esos vinos tan especiales hicieron que la derrota fuera un poco más llevadera.
¡Salud!

Fuente: Tim Atkin