Federico de Moura estuvo en Montevideo, para participar en el concurso Mejor Sommelier uruguayo 2026, en el que se consagró ganador. Ya lo había hecho en las cinco ediciones anteriores. Su estadía aquí dio para conversar sobre la realidad del vino en España, dados los cambios que en la península se están dando

Grietas en las arcaicas estructuras

Lo cierto es que el mercado del vino español mantuvo cierta estabilidad hasta mediados de 2025. De ahí en más, la baja sostenida en la demanda comenzó a preocupar a los productores. Aunque aceleró aún más, los cambios en las estructuras del sector. Las veteranas Denominaciones de Origen, con sus reglas rígidas y anticuadas, ya no dan cabida a los innovadores y tampoco se adaptan a los gustos cambiantes de los consumidores.

Una opinión fundada

 “Las grandes bodegas tradicionales han perdido parte de la magia. Cierto es que atraen visitantes y lo hacen por su historia, su fama y su abolengo”, comenta Federico, en referencia a las de La Rioja, su zona de influencia. “Esto hizo que pequeños productores quieran diferenciarse. Son antiguos viticultores que no hacían su vino y ahora lo están elaborando, con algo que contar sobre su procedencia y originalidad”, añade a continuación.

La asociación de Bodegas Familiares de La Rioja agrupa hoy a más de 50 pequeñas y medianas bodegas, que comparten un modelo de negocio y una filosofía de vida, muy alejados de las grandes corporaciones de la región.

Los pilares de la corporación

Para formar parte de ella no basta con tener una estructura familiar; es necesario cumplir con un manifiesto estricto que defiende el origen y el arraigo.

  • Un viñedo propio y control del origen
  • Compromiso territorial y arraigo rural
  • Viticultura sostenible y ecológica
  • Defensa de la diversidad, en lugar de la uniformidad

Coherentes con el último postulado, se procedió a rescatar vides en peligro de extinción y los avances ya son visibles. Las Maturanas – tinta y blanca – así como la Tempranillo Blanca y la Turruntés de La Rioja, están en producción y los primeros varietales comienzan a salir al mercado.

El valor de mirar el origen

Este quiebre con el molde industrial de las grandes bodegas no es un fenómeno aislado de la península ibérica; resuena con fuerza en otras regiones europeas. Para un Sommelier con la sensibilidad y la experiencia de Federico de Moura, el verdadero futuro del vino no reside en los volúmenes millonarios ni en las fórmulas repetidas, sino en esas botellas que se asocian a una historia familiar. En un escenario donde el consumidor exige autenticidad, la audacia de los pequeños viticultores de La Rioja demuestra que, a veces, para avanzar con éxito en el siglo XXI, el secreto está en mirar con respeto y audacia hacia las propias raíces.