Un monopolio que cuida la salud
Pocos conocen que, en Noruega existe un sistema de monopolio estatal, que regula y controla la venta de vinos. También, la de refrescos y otras bebidas alcohólicas, cuyo contenido de alcohol supere el 4,7%

Vinmonopolet es la empresa encargada de comprarlos y venderlos, en las 117 tiendas propias, distribuidas en todo el país. Obvio que son vinos que importa, ya que como es sabido, la producción local no existe. La selección se hace teniendo en cuenta la relación calidad/precio, para lo cual un comité de expertos realiza las catas necesarias para determinar el seleccionado. Después de cada ronda de selección, Vinmonopolet publica un informe que detalla los vinos seleccionados, lo que sirve como fuente de información para productores e importadores.
Este mes, realizó una convocatoria exclusiva a las bodegas uruguayas, con el objetivo de incluir en su distribución, un Albariño de Uruguay. Una señal muy clara, que este varietal blanco tan exitoso en nuestro país está siendo reconocido en el resto del mundo, por los mercados importadores.
Siete bodegas uruguayas presentaron el suyo y resultó electo el Alta Reserva 2025 de Giménez Méndez. Sebastián Gonzatto, gerente de exportaciones de la bodega, nos manifestó al respecto: “Desde hace un par de décadas al menos, mantenemos una extensa y provechosa relación con los mercados escandinavos. Porque también en Suecia, existe otro monopolio estatal, que cumple idéntica función”.

Ambos países, emplean estas empresas para regular el comercio de vino y otras bebidas alcohólicas con el fin de proteger la salud pública. Se pretende así, controlar el consumo y generar ingresos fiscales, manteniendo un fuerte control sobre el mercado. Esto resulta en precios más altos y una oferta más restringida, pero con un enfoque en la responsabilidad social.
Muy contento por este resultado, Sebastián nos agregó al entrevistarlo: “Lo consideramos como otro respaldo, al trabajo que venimos haciendo en el exterior. Esto se además confirma, con la ubicación de nuestra bodega entre las mayores exportadoras del país”.
Antes de finalizar nuestra charla, Sebastián aprovechó para anunciarnos que han decidido dar un primer paso hacia el enoturismo: “Estamos recibiendo muchos pedidos de visita a la bodega, para conocer nuestra historia y descubrir nuestros vinos in situ. Por eso creamos las Noches Giménez Méndez, una experiencia exclusiva para 25 personas, alrededor de una mesa imperial, en una cena de 5 platos de autor y nuestros mejores vinos. La primera se realizará el 1° de octubre. Habrá servicio de traslado desde Plaza Cuba, en Agraciada y Bvar. Artigas”.
Una oportunidad que vale experimentar. Por los vinos que se ofrecerán en la cena, la comida propuesta y para conocer una bodega, que por ahora no recibe visitas, pero prontamente nos dará sorpresas en ese sentido.
EDUARDO LANZA
Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Comparte su saber y anécdotas de una forma atractiva desde hace más de 20 años. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino. Nos lo cuenta en un contexto histórico y cultural, y eso también lo hace diferente.