Después de un año sin poder celebrar la tradicional fiesta de la vendimia, Garzón lo hizo a lo grande el pasado sábado 19 de marzo, donde congregó a casi 300 personas, entre ellos prensa local e internacional

En esta oportunidad la fiesta comenzó durante el atardecer con los invitados cosechando uvas, rodeados de un entorno natural único y privilegiado, con bosques nativos, lagos y palmeras autóctonas. Son más de 1.200 parcelas, cada una con su propio microclima y suelo particular.

Luego de la cosecha los invitados pudieron recorrer el interior de la bodega para conocer la tecnología de la misma y los procesos de elaboración de las distintas líneas de vinos. De la mano del enólogo Germán Bruzzone, pudieron conocer el paso a paso desde el ingreso de la uva al edificio hasta su vinificación, embotellado y etiquetado.

Al anochecer el lugar de encuentro fue la plaza de pueblo Garzón que lució en todo su esplendor, ambientada especialmente con decenas de pantallas de luz, velas y una gran mesa decorada con parras, uvas y otros elementos distintivos para armonizar, lo que fue  una gran velada.

El show de fuegos del reconocido cocinero Francis Mallmann, director culinario del restaurante de Bodega Garzón y encargado de preparar un menú especial para la ocasión, acaparó la atención de los participantes.

Esta gran fiesta combinó lo mejor de la cocina de fuegos, el vino, la cultura local, música y la magia de la Bodega Garzón y el pueblo homónimo, dos lugares mágicos del país.