Enólogos +50
Cuando llega el momento del merecido descanso y la jubilación está a la vuelta de la esquina, algunos "veteranos" entre los cuales me incluyo nos decidimos a emprender una nueva carrera. ¿Qué nos empuja a dejar de lado el confort, volver a los libros y al estrés de los parciales para aprobar Bioquímica, Estadística o Enología? ¿Qué nos mueve a participar en una extenuante vendimia a pleno sol, o a salir a podar en una fría mañana de invierno?
Tengo 59 años y soy Ingeniero en Sistemas egresado de la Universidad de la República, con 35 años de experiencia profesional. Además, soy Profesor titular de la Universidad de la Empresa y tutor de proyectos de grado. A su vez, hace 10 años que obtuve mi diploma de Sommelier por la misma Universidad y actualmente estoy cursando el segundo año de la carrera de Enólogo en la Escuela Superior de Vitivinicultura «presidente Tomás Berreta» de El Colorado (Las Piedras, Canelones), dependiente de la Dirección General de Educación Técnico Profesional – UTU.
El mundo del vino siempre estuvo presente en las mesas familiares y mi padre, Ingeniero Químico, fue un gran cultor y amplio conocedor de esta apasionante bebida. Hace tiempo que comencé a elaborar vino de manera artesanal con la ayuda de mi tío Aurelio, pero percibía que necesitaba adquirir conocimientos básicos de Viticultura. Por falta de tiempo, o mejor dicho por tener que asignarlo a otras prioridades de carácter familiar y laboral, hasta el año pasado no había podido anotarme en la carrera de Tecnólogo en Vitivinicultura.
María Inés es radióloga jubilada, está pisándole los talones a los 60 y se encuentra cursando el primer año de esta carrera. También cursa Gestión de Vinos y Aceites de Oliva, de reciente incorporación a la oferta educativa de UTU. Sus bisabuelos, venidos de Italia, se instalaron en Barros Blancos y allí tenían una chacra donde producían uva de mesa que vendían al mercado. El vino lo hacían con uva de otros productores de la zona. Su tío también elaboraba vino. Comenta entusiasmada: «Estudiar Vitivinicultura me brinda la oportunidad de seguir activa y productiva tras mi jubilación. Quiero volcar mi energía y tiempo en un nuevo proyecto de vida: un pequeño emprendimiento familiar enfocado en la producción artesanal y ecológica.»
Walter tiene 60 años cumplidos y fue piloto militar y comercial. Empezó a estudiar Enología hace 4 años y está próximo a egresar, sólo le falta presentar la tesis final. «Desde muy pequeño observaba a mi padre y a mis tíos elaborar vino de manera artesanal, con más intuición que ciencia. Esa imagen quedó grabada en mí y, cuando ellos ya no pudieron continuar, sentí la necesidad de honrar su pasado siguiendo su camino. Durante años elaboré vinos de forma casera, pero siempre con la sensación de que algo faltaba: una base más sólida, un conocimiento que le diera profundidad a ese arte heredado.», a firma con emoción.
Estudiar Enología en esta etapa de nuestras vidas nos pone a prueba. Sin embargo, nuestra experiencia nos aporta la certeza de saber que con constancia, esfuerzo y dedicación se pueden alcanzar los objetivos que uno se propone. En la «escuela» encontramos un ambiente cálido, compañeros generosos y profesores comprometidos con su labor. Se trata de un centro educativo de referencia a nivel nacional, fundado hace más de 80 años, que sigue formando a todos los futuros Enólogos de nuestro país.
Estoy contento de haber dado este paso, con el gran apoyo de Julia, mi compañera de vida, quien me impulsó a elaborar vino, como lo hacían en su familia.
PABLO MARTRES
Es Ingeniero de Sistemas, docente, tutor y apasionado por el mundo del vino. Sommelier y estudiante avanzado de Vitivinicultura. Combina el conocimiento técnico adquirido en diversas áreas y lo comparte con una mirada auténtica y reflexiva. Profundiza investigando las distintas facetas del vino con la misma pasión con que acompaña a sus alumnos
1 comment
Que buena idea darse el gusto de ponerse a estudiar la vida del vino… Viví 30 años en Francia y fui aprendiendo los diferentes tipos de vinos y al volver al Uruguay me habria encantado aprender todo lo relativo a este tema. Lamento no haber sabido que existía está enseñanza.