Las dos caras de la Semillón
Cada viernes, recibo la newsletter del periodista británico Tim Atkin y debo confesar que algunas no despiertan mi interés. Otras si, son las que cuentan de sus anécdotas y momentos especiales, con amigos y personajes del mundo del vino. Esta semana envió una que al instante me cautivó y la titulaba: “Semillon is due a revival”. Porque la nota empieza así: «Nadie la está plantando», me dijo Ana María Cumsille, enóloga de Viña Carmen con un suspiro. «La mayor parte de lo que queda proviene de viñedos viejos»

Y sigue Tim diciendo…
“Se oye lo mismo al otro lado de la frontera, en Argentina, y también en Sudáfrica. La Semillón es la variedad olvidada por el tiempo. A finales del siglo XIX, era la uva blanca dominante en los tres países, mucho antes de que se conociera la Chardonnay. Entonces, ¿qué pasó? Sus bajos rendimientos, su piel fina y su susceptibilidad a las enfermedades fúngicas —irónicamente, la razón por la que es tan adecuada para los vinos dulces afectados por la Botrytis— son parte de la explicación. También influye la moda, así como los sabores relativamente neutros de la Semillón”.
Sin embargo, hay excepciones
Quedé sorprendido con la nota de Atkin ya que he probado algunos varietales de Semillón argentinos, que me impresionaron por su calidad. En particular el de Alejandro Vigil, en ocasión de la cena en su restaurante de Mendoza. Fuimos en abril 2023 con Catadores y recuerdo que nos atendió un Sommelier venezolano, alto, delgado y de barba, muy simpático y locuaz. Nos sirvió El Enemigo Semillón 2021, un blanco untuoso, corpulento y aromático, que resultó un deleite para todo el grupo. Sobre todo, por tratarse de una variedad casi inexistente en Uruguay. Que yo sepa es Bouza el único que lo produce, como vino fino.

Un referente se precisa
Así que, el siguiente paso fue consultar a Eduardo Boido director técnico de Bouza que me recordaba, que él la había plantado en su viñedo de Canelón Chico en el 2000. Y a continuación agregaba: “Sin duda, no está dentro del listado de variedades que todo el mundo quiere plantar. Es de piel fina, es susceptible a la Botrytis y es un poco tímida con sus aromas. Por el contrario, si alcanzó una buena madurez, da mucho volumen en boca y además envejece muy bien”. Coincido con Boido y de los buenos que he probado, lo que mejor me impresiona es su textura cremosa en boca.
De vuelta a la Argentina
Fabrizio Portelli, escribe para Infobae y en una de sus notas alababa la Semillón. La columna comenzaba de esta manera: “Nuestro experto recomienda tres blancos elaborados con una de las uvas más tradicionales del país y que en los últimos años ha demostrado que puede estar a la altura de los mejores exponentes de la categoría”.
Continuaba Fabrizio explicando: “Su acidez natural no es muy marcada y por eso los enólogos deben elaborarla con mucho cuidado para que no se oxide y así preservar sus aromas delicados, que suelen ser a frutas blancas, miel seca y algo floral. Son pocos por ahora, los grandes exponentes de este varietal, que tiene un origen noble y que en Burdeos es el sostén de excelentes vinos blancos. Aquí en Argentina está en plena recuperación. Por eso el blanco Semillón no solo es un clásico de clásicos, sino uno de los mejores vinos argentinos actuales, ideal para tener a mano en casa”.
Tomando prestado el dicho popular: “más claro, échale agua”. Queda en evidencia que esta uva «tímida» y olvidada por el tiempo, tiene con qué enamorar a los paladares más exigentes. Quizás sus bajos rendimientos impidan que vuelva a dominar en cantidad, pero definitivamente está reclamando su lugar en el escalafón de la calidad.
EDUARDO LANZA
Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Comparte su saber y anécdotas de una forma atractiva desde hace más de 20 años. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino. Nos lo cuenta en un contexto histórico y cultural, y eso también lo hace diferente.