Nueve Colas
Así se llama este tinto de corte, que no se produce todos los años, sino en aquellos en que las condiciones son las mejores. Fue presentado en sociedad en Iberhouse de Punta Carretas y no pude concurrir porque ese día, hacíamos con Omar Ichuste, un TASTE & BUY de Catadores. Le pedí entonces a Florentina Casao, Sales Manager de esta bodega de Villa del Carmen en Durazno, que me contara de este curioso nombre, para comenzar a armar esta nota y por supuesto que me mandara una botella para probarlo

“Te cuento cómo se generó. Desde su niñez, el alemán Dirk Reinecke, propietario de esta bodega, tuvo un vínculo especial con los zorros, a partir de cuentos infantiles que elogiaban su sagacidad y astucia. El nombre entonces, alude a un mito japonés que cuenta que un zorro de nueve colas es un ser sabio, poderoso y longevo. Con nuestro enólogo Javier Alegresa, consideramos que este tinto apunta sin duda, en esa misma dirección”, me confesó ella.

Es un tinto de corte, que integra las cuatro variedades tintas plantadas en el viñedo, con predominancia de Cabernet Sauvignon, seguido por la Tempranillo, retocado con Merlot y Tannat en menor proporción y un pellizco de Verdejo. Sabido esto, fue el turno entonces de contactar a Javier para saber más de este tinto singular. A él lo conozco desde hace años, cuando la bodega aún era propiedad de Antonio Rigual. Es más, fue quien le aconsejó a este español, a comprar el predio en Durazno porque… “teníamos que salir de Canelones que es lo tradicional y donde el clima es más húmedo y los suelos son pesados. Decidimos entonces ir hacia el norte, no más allá del Rio Negro y Villa del Carmen nos resultó el lugar ideal”.
Yendo al Nueve Colas Co Fermented 2023, año de verano muy seco, sucedió que el Cabernet Sauvignon venía madurando demasiado rápido y alertados de esto, se comprobó que ya al 20 de febrero, estaba pisando los 15% de alcohol.
“Estábamos más de 15 días adelantados y hubo que cosecharlo. Por su lado, la seca hacía que la Verdejo se hubiera estancado en 10,5% de alcohol. Así que decidimos también cortarlo y a las dos variedades sumarle la Tempranillo. Hacer esta cofermentación fue algo novedoso, pero el resultado fue mucho mejor de lo esperado”, me comentaba Javier, de esta añada diferente, que por momentos lo puso en aprietos, pero que supo y pudo, superar muy bien.
Al probarlo, lo encontré de entrada fresca y con buena fluidez. Tiene delicadeza de expresión y sin demoras, empieza a asomar su elegancia y personalidad. La madera bien integrada y sin resaltar, lo hace moderno y en sintonía con la tendencia actual.

Como corolario. debo contar que Dirk llegó con 21 años a la Argentina a trabajar en la empresa de su familia, que fabricaba tintas para imprentas. Venían en los veranos a Punta del Este y así conoció Uruguay. Pasaron los años y trabajando para el Deutsche Bank, no dejó de venir, siempre pensando en invertir en nuestro campo, hasta que en 2003 se le dio la oportunidad y no la dejó pasar.
EDUARDO LANZA
Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Comparte su saber y anécdotas de una forma atractiva desde hace más de 20 años. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino. Nos lo cuenta en un contexto histórico y cultural, y eso también lo hace diferente.