Un enorme tonel transatlántico
En 1903, el maestro ebanista Emile Gallé recibió el encargo de decorar el Grand Foudre Pommery, que hoy preside la sala de recepción de esta Maison de Champagne. Es nada menos que un inmenso tonel de vino con una capacidad de 75.000 litros, equivalente a 100.000 botellas

Emile Gallé es considerado uno de los principales representantes del Art nouveau francés, que supo destacarse por sus trabajos en cristalería y en el tallado de la madera. El encargo para realizar esta estupenda obra de arte, le llegó del gobierno francés, que ya estaba proyectando el diseño de su pabellón, en la Exposición Mundial de Saint Louis, Missouri, la que se llevaría a cabo el año siguiente en esa ciudad de Estados Unidos. Sin duda, el propósito original de esta idea era, que este enorme monumento de roble causara un gran asombro entre los visitantes de la feria.
Al realizar este trabajo tan especial, el artista buscó representar a Francia como una mujer vista de espaldas, de pie entre las viñas, ofreciendo una copa de champagne a su prima América. Esta por su parte, se representa como una criatura exótica de exuberante cabellera, a horcajadas sobre una especie de esfinge con cabeza de nativo americano, símbolo del joven país al otro lado del Atlántico. Arriba, una tercera figura femenina, vestida con túnicas vaporosas y sentada en una silla curul, evoca un genio pensativo y emprendedor, flanqueada a la izquierda por la estatua de la “Libertad iluminando al mundo” en el puerto de Nueva York. Abajo, bajo un cielo de viñas cargadas de uvas, aparece una vista de la ciudad de Reims, dominada por su famosa catedral.

El gigantesco tonel de Pommery fue transportado en un transatlántico al Nuevo Mundo, para lucirlo en el pabellón francés de dicha Exposición Mundial de 1904. La exposición ocupó alrededor de quinientas hectáreas, en lo que hoy es el Forest Park y de todas las organizadas hasta entonces, fue la de mayores dimensiones. Se construyeron cerca de 1.500 edificios para alojar los pabellones, conectados entre sí, por unos 120 km de calzadas. Se decía que era imposible verla en su totalidad, en menos de una semana. La muestra fue visitada por un total de 20 millones de personas.
Actualmente este monumental tonel se encuentra en todo su esplendor, en el salón de recepción de visitantes de la prestigiosa Maison de Champagne, exhibiendo las firmas del artista y sus colaboradores. Permaneció en uso hasta 1973 y ahora vacío, sigue rindiendo homenaje a los lazos de amistad entre Francia y Estados Unidos.
El grupo de viaje de Catadores, que recientemente visitó la Maison, disfrutó de una degustación de 3 de diferentes estilos de champagne de la línea Apanage, que no llega a nuestro mercado. La foto de la portada da muestra de un memorable momento vivido en una las casas más antiguas y tradicionales de la región y que se sitúa en plena ciudad de Reims.
EDUARDO LANZA
Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Comparte su saber y anécdotas de una forma atractiva desde hace más de 20 años. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino. Nos lo cuenta en un contexto histórico y cultural, y eso también lo hace diferente.