Aunque suene raro, este es el nombre de una exitosa cadena de comidas rápidas nacida en Zaragoza. Su nombre replica el título de un libro publicado por Tusquets Editores, que cuenta cómo los capos sicilianos organizaban sus crímenes y estafas, durante sustanciosos banquetes. Con 72 establecimientos en España, Portugal y Andorra, se ha ganado un lugar destacado, con su propuesta de cocina ítalo-mediterránea

Italia cuestiona y reclama

Sin embargo, Italia ha logrado que la justicia española prohíba la exitosa marca. En consecuencia, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha decidido anular esta denominación, emblema de la cadena de restauración aragonesa.  La resolución sostiene que el signo choca con el orden público y también con las buenas costumbres. No se trata, según el organismo, de una alusión lejana o literaria. La expresión, dice el texto, reproduce de forma directa el nombre de una organización criminal real, vinculada a una realidad persistente.

No banalizar una organización criminal

Desde la perspectiva italiana, el problema va más allá de una palabra llamativa para un negocio. Vincular “mafia” con momentos agradables, como salir a cenar o disfrutar del ocio, supone blanquear simbólicamente un fenómeno que ha dejado víctimas. Ahí se apoya parte del argumento moral. La OEPM incluso recuerda que la criminalidad organizada, lleva instalada en España, desde antes de que la compañía registrara la marca.

En su sitio WEB, la cadena afirma: “Cocina italiana con carácter, sabor y mucha personalidad”. Para luego detallar su oferta: “Aperitivi, antipasti, insalate, pizze, carne e pesce”. A seguir y en castellano: “Esta no es una carta, es una declaración de intenciones. Un homenaje a Italia y a las ganas de comer bien. La pasta se hace en casa. Punto”.

La cadena zaragozana ha asegurado en un comunicado que su marca ha sido registrada y renovada «en distintas ocasiones por la propia Oficina Española de Patentes y Marcas a lo largo de más de dos décadas» y cree que es una anulación de la que «no existen precedentes en España». 

Fuente : Diario Expansión, España