Lis Cereja, la creadora de la feria Naturebas de Sao Paulo, a los 38 años es naturista, practica yoga y regentea su Enoteca Saint VinSaint, un restaurante sostenible de un suburbio paulista

Naturebas Brasil lleva ya 10 ediciones y se basa en la filosofía del cuidado ambiental. El evento fue creciendo cada año y diversificándose del vino hacia otras bebidas y alimentos. De ahí que participen artesanos de quesos, mieles, kombucha y hasta kéfir. Los expositores no pagan por participar en el evento, pueden vender sus creaciones y no se les cobra porcentaje por sus ventas.

Varios productores locales de vinos artesanales han concurrido a Naturebas SP. Santiago Degasperi participó con los suyos de Proyecto Nakkal y ahora, junto a Pía Carrau, Victoria Leira y Federico Urquiola  formaron un equipo para organizar este mes, la primera Naturebas.uy Montevideo, en el espacio Universal de Ciudad Vieja.

“Estuvieron presentes 47 expositores en total y del exterior vinieron 20 de Argentina y Brasil, uno de Chile y uno de Perú. La convocatoria se hizo llamando a cada uno y por las redes anunciamos los detalles. Más de 400 personas concurrieron, compraron y se retiraron muy satisfechas”, comentó Santiago.

El término vino natural se aplica a los orgánicos o biodinámicos y a los que se elaboran con mínima intervención y baja o ninguna aplicación de bisulfito, el preservante tradicional que casi todas las bodegas usan. Algunos de ellos salen al mercado sin filtrar y las borras, con las botellas cerradas con tapa corona para diferenciarlas.

Parte del éxito de la primera Naturebas.uy es la presencia de expositores extranjeros, algunos como Piel y Hueso, que en Argentina hicieron mucho ruido con su primer vino Naranjo, en el Premium Tasting de Buenos Aires.

Sin ser productor, Iberpark también estuvo con su stand, ya que comercializa muchos de estos vinos novedosos y son muchas las etiquetas que se incluyen en su porfolio.

“Nos gustó mucho participar, para mostrar la gran diversidad de vinos de esta categoría que ofrece Iberpark y acompañar a productores nacionales a los que les vendemos sus vinos en nuestros 19 locales. Fuimos con dos tintos de la bodega boutique El Capricho, de Durazno. Llevamos también los vinos que importamos de Cara Sur, un proyecto de Sebastián Zuccardi, en la provincia de San Juan”, contó satisfecho Leo Guerrero, Brand Ambassador de la Tienda de Conveniencia.

El intercambio entre productores de aquí y allá fue también muy provechoso: “Para nosotros la feria fue muy positiva. Pudimos probar los vinos de otros colegas y cambiar ideas con los de Brasil y Argentina. Con ellos compartimos los métodos para vinificarlos, lo que siempre ayuda. Quiero destacar también a los asistentes. Por su curiosidad y por sus ganas de conocer más, de lo que estaban probando. Contenta por supuesto por la concurrencia, porque vino mucho más gente de la que pensábamos”, comentó Pía Carrau.

A Fiorella Faggiani le tocó estar en la isla central, con sus vinos Bohemian by Fiore, codo a codo con Pablo Fallabrino, Piel y Hueso de Argentina, Gabriel Pisano, Quiero Vino y los chicos de Nakkal.

“Salí feliz, muy contenta porque tuve devoluciones muy positivas de quienes probaron mis vinos y vendí muchas más botellas de las que pensaba”, dijo orgullosa Fiorella.

De acuerdo a las consignas ambientales que Naturebas contempla, todas las botellas vacías fueron retiradas por Ana Paula Demaría, que en Arenas de Vidrio, su emprendimiento, las transforma para que sirvan a la industria de la construcción o para filtros de agua.