¿Es la nueva promesa del vino nacional?
Surfeando en la web, me encontré con una nota titulada: “Godello is the star”. Al instante recordé la charla que habíamos tenido en Alto de la Ballena con Álvaro “Toto” Lorenzo. Fue en junio 2024 cuando me comentó que ya tenían una parcela con 2.000 plantas de Godello en crecimiento. Me impresionó su entusiasmo por el futuro de esta nueva variedad. Al momento no había en Uruguay otros viñedos de esta cepa, conocida en el mundo como: “la Chardonnay gallega”. La nota de Wine Enthusiast comenzaba explicando que la Godello da vinos secos que... “evocan las soleadas laderas de Galicia”. La periodista Jillian Dara entrevistó a Sommeliers de New York, que coincidieron en que: “El varietal Godello puede variar desde ligero, brillante y con predominio de cítricos, hasta el de cuerpo medio con exuberantes notas de fruta. Sin embargo, su frescura gallega es siempre definitiva, y es otro ejemplo de una importante tendencia, la del auge de los vinos blancos españoles”

Una pareja perseverante
El espíritu emprendedor siempre inspiró a Toto y Paula Pivel. Es hoy el mismo que los llevó en 1998, a afincarse en la sierra de la Ballena para desarrollar una actividad nueva con futuro. Con el foco puesto en la excelencia y sin pensar en hacer dinero rápido. La meta apuntaba hacia una nueva opción de vida. En ese año, la pareja había decidido establecer una pequeña bodega en Maldonado, departamento que a la sazón contaba con una sola bodega y el viñedo que la abastecía. “Por esa razón no podemos decir que fuimos pioneros en la zona. Aunque esa visión puede cambiar, si tenemos en cuenta, las importantes inversiones que vinieron después”, me comentaba Álvaro.
“En 2023 fuimos con Paula a Galicia, con el grupo CREA y era la Albariño la que captaba toda la atención de los bodegueros. Pero nosotros siempre buscando innovar, nos interesamos por la Godello y probamos unos cuantos”, me decía Álvaro en aquella charla.

Una revolución en Galicia
Y de mi lado agrego, que lo que está ocurriendo hoy con la Godello en aquella región de la península es sencillamente, una revolución. Ha pasado de ser una uva «al borde del abismo» en los años 70, a convertirse en el objeto de deseo de todo el sector vitivinícola en 2026. En los dos últimos años, la uva Godello ha llegado a pagarse más cara que la Albariño en algunas zonas, algo impensable hace una década. Aunque se planta en toda Galicia, su hogar espiritual es Valdeorras (suelos de pizarra) donde ofrece una mineralidad y una elegancia, muy alabada por los críticos internacionales.
Importa recordar que, si hoy el Godello está en auge, es gracias a un proyecto de los años 70 llamado Plan Revival. Fue un grupo de visionarios de la DO Valdeorras que, seleccionó las últimas cepas auténticas que quedaban y convenció a los viticultores que no las arrancaran. Hoy, esas mismas parcelas recuperadas producen los vinos más caros y buscados de la región.
El Cetus Godello 2024
Viene entonces la pregunta de cómo se comporta en el viñedo uruguayo y Paula responde: “Igual que la Albariño, es resistente a la Botrytis, pero no a la Peronóspora que puede llegar a afectarla. Por suerte sólo en las hojas y no, en el racimo”.
En cuanto al vino en sí, ambos coincidimos. Ella dice…” En nariz no es tan expresivo, pero hay que tener en cuenta con son plantas muy jóvenes y esto va a cambiar cuando lleguen a la madurez. Tiene aroma de manzana amarilla y algo vegetal pero no verde. Para mí la boca es muy buena, por el beneficio que le dio la crianza sobre las borras”. De mi lado noté que al aroma le cuesta despegar y al entibiarse en la copa, parece que huele a eneldo. Cierto que tiene muy buen paso de boca, con una acidez equilibrada y es un buen resultado siendo su primera añada.
Avizoro un gran futuro para este nuevo ejemplar de la línea Cetus de Alto de la Ballena, y porque no para la expansión de la cepa en otras bodegas del país. Son sólo 600 botellas de la añada 2024 y se vende en Vinos del Mundo a $ 3.990.
EDUARDO LANZA
Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Comparte su saber y anécdotas de una forma atractiva desde hace más de 20 años. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino. Nos lo cuenta en un contexto histórico y cultural, y eso también lo hace diferente.