El fin de semana pasado se llevó a cabo un Salón del Vino Premium de verdad. Grand Wine Experience congregó en su primera edición, a más de 30 bodegas nacionales y extranjeras, que se dieron cita con sus mejores vinos, para darle la bienvenida a una primavera, que este año se hace desear. Nada mejor que recabar los comentarios de los que estuvieron en el evento y para ello, consultamos a expositores y a los asistentes de mayor experiencia

Viceministra de Turismo flanqueada por el equipo de The Grand Hotel y Catadores Uruguay

Muchos brindis y reencuentros

Titina Núñez realizó su evaluación en Instagram de esta manera: “Preciosa noche para esta primera edición organizada por Catadores. Una de esas ocasiones en las que el vino vuelve a hacer lo que mejor sabe: reunirnos y expandir corazones. Dos salones, música en vivo, linda ambientación y un sector VIP, impecablemente atendido, acompañaron una cuidada propuesta gastronómica. Esta vez decidí comenzar con los blancos. Disfrute mucho Cima Albariño, ícono de Cerro del Toro, así como el Albariño de Familia Deicas. Después, hice recorrida por los Chardonnay. Muchos grandes vinos quedaron por probar. Una excelente razón para esperar la próxima edición que será en el verano”.

Un evento donde el vino se lució con música y una cálida iluminación

La voz de la experiencia

A Leonardo Kammermann, experiencia es lo que menos le falta. No se pierde nunca un salón del vino, cosa que le permite comparar con los anteriores de Punta del Este: “Hay experiencias que se presentan como “Premium” y no convencen. En cambio, otras, no dejan dudas de su nivel. Este fue el caso de la Wine Experience de Catadores Uruguay en el Grand Hotel de playa Brava. Vinos extraordinarios, una puesta formidable y una arquitectura que eleva la experiencia y le da escala para volverla memorable”.

En su recorrida estuvo en el stand de Antigua Bodega, con la que tiene un especial vínculo afectivo, en especial con Virginia, Mariana y Laura: “Tres mujeres que ocupan un lugar central en el mapa del vino uruguayo. Con Laura recordé una reunión preciosa en la que, casi sin haberlo previsto, sentí que una botella de Osiris era la única que estaba a la altura de ese momento”.

Madame Tannat enseña la botella de Folle Noir, su nuevo proyecto

Leo también comentó, que estuvo en el stand de Estela de Frutos, probando su Crono Folle Noir, lo que le motivó a reflexionar… “una cepa histórica, muy rara hoy en Uruguay, sin embargo, convertida por una de las grandes maestras de nuestros vinos, en una verdadera bomba de sabor”. Ella no estaba cuando pasé por su stand, pero su trabajo estaba bien presente”.

Por último, no le podía faltar Bodega Bouza, donde probó el clásico Monte Vide Eu que… “me conectó una vez más con los vinos de Eduardo Boido, que están entre los que más admiro, por su intensidad, presencia, profundidad y sensación, de que es un vino que realmente explota en la boca. Podría hablar de muchas otras copas y de otros muchos encuentros, pero me resulta inabarcable. Fue una noche de vinos extraordinarios, conversaciones que valieron la pena y mucho afecto”.

Los jóvenes disfrutan del vino

El balance desde el otro lado del mostrador

La opinión de los expositores nos importa, tanto como la de los asistentes. Marta Méndez, propietaria de Bodega Giménez Méndez, nos contaba su evaluación con estas palabras: “A mí el evento me gustó, no le encontré fallas. Me llamó la atención que vi bastante gente joven y nuestro stand estuvo siempre muy concurrido. Sin embargo, había suficiente espacio y la circulación se dio de forma natural. Lo cierto es que me quedé muy contenta con el funcionamiento. Felicito a Catadores por otro exitoso evento y esta vez en Punta del Este”.

Néstor Miguez de Soldo Hnos, presentó los vinos de Rutini Wines y Doña Paula de Argentina. También quedó muy satisfecho con el resultado. Muy confiado nos decía:” Ustedes ya saben que para nosotros participar en un evento de Catadores es un gana-ganar. El servicio que nos dan a los expositores es 10 puntos. Los vinos blancos fríos y los tintos igual. La conservadora con hielo para toda la noche, un balde enorme para descartar residuos y agua mineral a demanda”.

La atención que recibió por parte del personal del hotel fue de primera: “Muy seguido nos venían a ofrecer la limpieza del stand o ver si precisábamos más hielo. Nos dejaron también el celular de su jefe, por si fuera necesario pedir algo extra, en fin, fuimos muy bien atendidos”.

Un VIP de grandes vinos y cálida ambientación

Por otro lado, para Néstor, el nivel de gente fue excelente, de un nivel de educación muy interesante, “cada uno esperando su turno para ser servido y escuchando nuestras explicaciones de cada vino”. Además, alabó la circulación de la gente: “había espacio para poner más stands atrás del nuestro y del otro lado, la gastronomía me encantó, había suficiente, abundante, variada, rica, la verdad que todo muy bien”.

Los testimonios hablan por sí solos. Cuando los grandes vinos, el servicio de excelencia y la disposición del público se alinean, el resultado es una velada inolvidable. Esta Grand Wine Experience en la Brava marca un gran hito en nuestra agenda 2026. Agradecemos a todas las bodegas, distribuidores y amigos de la comunidad Catadores por acompañarnos una vez más. Desde ya, empezamos a descorchar ideas para sorprendernos nuevamente en el verano. ¡Salud!»