Nuestra visita a Rutini Wines fue excepcional y una excepción a la regla. Esta icónica bodega mendocina no recibe visitas en sus imponentes instalaciones de Valle de Uco. Así que por eso vaya nuestro agradecimiento a Soldo Hnos., representantes en Uruguay, como a Luis Daniele, gerente de exportación quien fue nuestro anfitrión

El grupo y la grandeza de la cordillera

Si bien la familia Rutini fue visionaria al plantar los primeros viñedos en la región allá por 1924, la planta original estuvo históricamente en Maipú (Bodega La Rural). El gran salto al presente comenzó a darse en 2009, cuando comenzó la construcción de su monumental bodega en Tupungato. Hoy tiene una capacidad que alcanza los 14 millones de litros anuales y, para abastecer semejante estructura, la firma cuenta con más de 400 hectáreas de viñedos propios repartidos en varias fincas de la zona, siempre por encima de los 1.000 metros de altitud.

Di Paola y Murgía y los Andes de fondo

El alma técnica de la casa es el gran Mariano Di Paola, un veterano que sigue en plena forma y se mantiene como una de las figuras más emblemáticas de la vitivinicultura argentina. A su lado, como mano derecha y gerente enológico, está Juan Pablo Murgia, un jugador clave que pisa fuerte entre las nuevas generaciones de técnicos del país. A Juan Pablo se lo reconoce por su visión integral y un enfoque hacia la sustentabilidad; el detalle analítico; y esa búsqueda de lograr que el terruño se exprese en la copa sin interferencias.

Parte del grupo Catadores aprende y disfruta

El lunes 27 de abril, el grupo de Catadores Uruguay, llegó a Tupungato, en una soleada mañana. Tras la clásica recorrida por las salas de fermentación —donde llaman la atención sus tanques de acero inoxidable troncocónicos— bajamos a la sala de crianza. Es un enorme espacio subterráneo que mantiene la humedad y la temperatura perfectas de forma natural. Allí descansa un stock impactante de más de 6.000 barricas, casi todas de roble francés, rigurosamente seleccionadas según su bosque de origen.

Eduardo abrazó los Rutini Wines

La degustación fue el broche de oro. Dos blancos marcaron el inicio, Chardonnay y Gewürztraminer respectivamente. mientras que en tintos pasamos por el Malbec, el Cabernet Franc, un Carmènére y, para coronar la tarde, el icónico Apartado Gran Malbec. Hablamos de un tinto soberbio que viene cosechando aplausos y altos puntajes en las publicaciones más exigentes del mundo: 97 puntos en la Guía Descorchados, 96 de James Suckling, 94 en Wine Enthusiast y Decanter, y 93 de Robert Parker y Tim Atkin.

Burbujas Rutini para un cierre excepcional

Las burbujas no podían faltar para cerrar esta degustación de excepción. Fueron dos estilos y dos añadas bien diferentes: Rutini Extra Brut 2002 y Apartado Nature 2017. La excepción ahora se convierte en excepcional, máxime si el brindis fue de cara a la cordillera, donde las nieves eternas nos recuerdan ese día fuimos verdaderos privilegiados.