Ella es CEO del poderoso grupo DBR – Domaine Barons de Rothschild – con viñedos en tres continentes. Su apellido es sinónimo de lujo y poder. A lo largo de seis generaciones, los Rothschild han conformado una de las dinastías más influyentes en la política y economía europea, con presencia en varios países e industrias y algunos de sus miembros entre las personas más ricas del mundo según los rankings elaborados por revistas especializadas

Saskia de Rothschild (37) no reniega de su origen ni de la tradición de su familia, pero está en las antípodas de la ostentación. De perfil bajísimo, lleva un estilo de vida más que austero que se refleja también en su look, siempre sobrio y relajado, tanto en ocasiones elegantes como casuales.

“No vivo en una mansión, te lo aseguro”, aclara durante la entrevista de la periodista del diario argentino Clarín, como buscando diferenciarse de otros miembros del clan.

Tal vez por eso en Argentina casi no se la conoce, a pesar de haber vivido en el país cuando tenía 21 años y ser actualmente dueña de la bodega mendocina CARO junto a la familia Catena Zapata.

Desde su oficina en Francia minimiza su vínculo con la aristocracia. A diferencia de varios de sus antepasados, ella no tiene título de baronesa ni le interesa tenerlo. “Creo que lo heredan sólo los hombres, pero igual es algo de otra época, que ya no se usa aquí”, desestima.

En Argentina, el nombre de la bodega surge de la conjunción de los apellidos Catena y Rothschild, una de las inversiones del grupo DBR Lafitte, cuyo origen data de 1868.

Y respecto a la asociación de su padre con Nicolás Catena, para crear la bodega CARO, manifestaba: “Nuestra familia siempre trabajó pensando en los próximos veinte o treinta años. Es la actitud que en 1999 llevó a mi padre a asociarse con don Nicolás”. Esta joint venture franco argentina, ha consolidado su fama con sus tintos Malbec y Cabernet Sauvignon, pero Saskia no duda que:” Al mirar las estadísticas, el consumo de vino tinto está bajando y sube el del blanco, algo que tal vez está relacionado con lo que la gente come y otras temáticas. Por eso en nuestra Finca Desiré en San Pablo, Mendoza, ya plantamos Chardonnay y creo que podremos producir un gran vino blanco”.

Pese a sus antecedentes aristocráticos, el desembarco oficial de Saskia en el mundo del vino fue tardío, o, al menos, se tomó su tiempo para hacer otra carrera y vivir otras experiencias. Estudió Periodismo en la Universidad de Columbia (Estados Unidos), fue pasante del diario La Nación (Argentina), escribió para medios internacionales como New York Times y Vanity Fair, filmó un documental en África y escribió una novela.

Recién en 2018 tomó la decisión de suceder a su padre, el barón Eric de Rothschild, y se convirtió en la primera mujer al frente de DBR Lafitte y en la más joven, dirigiendo un Premier Grand Cru. Llegado el momento de asumir su nuevo cargo no tuvo dudas en que debía prepararse y volvió a la universidad para estudiar enología.

En nuestros múltiples viajes a Burdeos hemos tenido la fortuna de visitar en varias oportunidades Château Lafitte Rothschild y hasta saludar personalmente al barón Eric, quien nos ofreció una de las cenas de gala más impactantes de las que hemos compartido con Omar Ichuste. En nuestro país los vinos del grupo DBR son representados por Vinos del Mundo y se pueden conseguir en su tienda online: www.vinosdelmundo.com.uy