Licores uruguayos con identidad
La casualidad hizo que se viera obligado a crear su primer limoncello, y a partir de ahí no cesó de incorporar nuevos productos a su línea de licores nacionales, que hoy consta de una gama muy amplia. Alejandro Cabrera, socio-director de SAAC Bebidas Espirituosas - Licores Deep -, nos cuenta su historia

¿Cómo surge la idea de crear una empresa de licores nacionales?
En plena crisis económica del 2002, un señor argentino me ofrece un limoncello para comercializar. Me pareció un producto novedoso para aquella época y rápidamente logramos colocarlo en grandes superficies. A la semana me llama ese mismo señor para decirme que ya no me precisaba más. Obviamente comuniqué a mis clientes lo que había sucedido y todos procedieron a devolverle lo que habían comprado. No quisieron seguir trabajando con él. A raíz de eso, a los quince días, uno de mis clientes me dijo que le había gustado la idea y que ahora yo mismo tenía que crear un limoncello. Con un amigo que es Ingeniero Químico comenzamos a hacer algunas pruebas, les gustó y ahí arrancamos.

¿Cuál es el proceso de elaboración de uno de sus licores más emblemáticos: el limoncello?
Hacemos una maceración de la cáscara de los limones (únicamente la cáscara) en alcohol de cereales durante 20 a 25 días. Luego lo mezclamos con un almíbar y se filtra. No usamos colorantes y no agregamos ningún otro producto. Básicamente, la gran mayoría de nuestros licores son a base de maceraciones. Pero también tenemos licores que son más untuosos, como el de chocolate belga y menta o el de dulce de leche, que surge de homogeneizar este producto tan nuestro con alcohol de cereales y una base láctea de primera calidad.
Justamente, en términos de calidad, ¿qué controles realizan para asegurar la consistencia de sabor, aroma y textura en sus diferentes variedades de licores?
Nosotros elaboramos en pequeñas partidas, con materias primas de primerísima calidad (frutas, leche en polvo, dulce de leche, azúcar, todas de marcas reconocidas de nuestro medio). Algunos extractos naturales que utilizamos son importados de Chile. Vamos testeando y dejando muestras testigo de forma regular. Podemos tener mucha variedad, con poco volumen. Ese es nuestro diferencial. Además, estamos muy regulados. Antes la habilitación dependía de ANCAP y actualmente la supervisa el LATU.
En referencia a sus otras líneas de productos, ¿qué nos puede contar al respecto?
Somos la única fábrica en Uruguay que elabora siropes (almíbares saborizados). Es un producto que está dirigido a cafeterías. También se utilizan en la coctelería sin alcohol (siropes frutados). Además, tenemos una gama de vinos refrescantes con diferentes sabores como maracuyá, pera y frutos rojos, que son parte de nuestra línea Arya.
En materia de comercialización, ¿cuáles han sido los canales más exitosos para ustedes?
Nuestro canal más fuerte son las licorerías, después las grandes superficies, luego bares y restaurantes. Salvo excepciones como el limoncello o el licor de chocolate o el de dulce de leche, nuestros licores se consumen en locales. No es como el vino, que se compra una botella para tomarla en casa. Después de la pandemia, el consumo de licores se retrajo. Hubo un cambio en los hábitos de consumo, recién ahora se está retomando. Además, hay una tendencia a un menor consumo de alcohol en términos generales.

Para finalizar y de cara al futuro, ¿qué innovaciones o nuevos lanzamientos tienen planeados?
Vamos a seguir ampliando nuestra línea de siropes y desarrollar una línea de licores con frutos autóctonos de nuestro país, como el guayabo, entre otros. Asimismo, vamos a seguir apoyando a los bartenders de nuestro país para que puedan participar en los certámenes de coctelería nacionales e internacionales. Uruguay cuenta con 7 campeones mundiales en coctelería flair (que incluye malabares y acrobacias, combinando show y técnica) y 2 campeones mundiales en coctelería clásica. Uruguay está muy bien conceptuado.
PABLO MARTRES
Es Ingeniero de Sistemas, docente, tutor y apasionado por el mundo del vino. Sommelier y estudiante avanzado de Vitivinicultura. Combina el conocimiento técnico adquirido en diversas áreas y lo comparte con una mirada auténtica y reflexiva. Profundiza investigando las distintas facetas del vino con la misma pasión con que acompaña a sus alumnos