Una cava dentro de una cantera de piedra abandonada en la Toscana es el nuevo emprendimiento de Don Alejandro Bulgheroni. El multimillonario argentino, dueño de Pan American Energy y de Bodega Garzón entre otras, invirtió 23 millones de euros en un proyecto que integra la estructura futurista con las paredes de roca de la cantera

El magnate argentino acaba de inaugurar un ambicioso proyecto vitivinícola en el corazón de la Toscana italiana: Tenuta Meraviglia.

Bulgheroni estuvo acompañado en la apertura por su esposa Bettina y sus hijos Diego y Alejandro. La familia comparte la pasión por los vinos y esta nueva bodega se suma a las que tienen en Argentina, Uruguay, Australia, Estados Unidos, Francia y por supuesto Italia. La particularidad de esta bodega, que implicó una importante inversión y más de 5.000 metros cuadrados, es que fue construida en una antigua cantera de piedra, que había estado abandonada desde la década de los 80.

Ubicada en el municipio de Castagneto Carducci, la construcción —que llevó ocho años de planificación y casi tres de obra— fue diseñada por el estudio florentino Bernardo Tori y está conformada por tres niveles escalonados con vistas al mar Tirreno. Allí se concentran las áreas de recepción de uvas, vinificación, guarda y degustación, con una marcada apuesta de la integración arquitectónica al entorno natural.

En sus inmediaciones se extienden 30 hectáreas de viñedos plantados con variedades típicas de la región, que forman parte del creciente portafolio del empresario en el sector vitivinícola italiano.

La inauguración oficial contó con la presencia de autoridades locales, figuras del ámbito político y referentes del mundo del vino. Durante su discurso, el empresario argentino recordó con emoción a su bisabuelo, quien emigró desde la ciudad italiana de Como hacia Argentina en 1873.

El desembarco de Bulgheroni en Italia comenzó en 2012, y desde entonces ha invertido más de 125 millones de euros en proyectos enológicos en ese país, donde ya suma más de 300 hectáreas de viñedos distribuidas en diferentes regiones.

Con esta nueva bodega, el empresario afianza su presencia internacional, con una fuerte identidad de terruño y una marcada impronta arquitectónica.

Nuestras felicitaciones para Don Alejandro.

Fuente: El Observador Uruguay