Tenacidad y rigor es la consigna
Hacía muchos años que no se realizaba el concurso que elige al mejor Sommelier uruguayo. Fue en 2021 que se hizo el último y la intención o, mejor dicho, la obsesión, de la nueva directiva de la Asociación Uruguaya de Sommeliers, era concretarlo este año

Diez profesionales concursaron en las instalaciones de INAVI, que apoyó con decisión el certamen y tres fueron los finalistas: Federico de Moura el ganador, secundado por Jerónimo Tellarini y por Raquel Luque en tercer lugar. El numeroso jurado integrado por enólogos, Sommeliers y otros profesionales, se conformó en tres equipos, para evaluar las diferentes pruebas. El Sommelier argentino Matías Prezioso, vicepresidente de la Association de la Sommelerie Internationale. también estuvo presente para representarla. La función de maestro de ceremonias le correspondió una vez más, a Leo Guerrero, que además integra de la directiva de la asociación local.
Bueno es recordar que, De Moura, radicado en España desde hace tiempo, ya ganó el título en cuatro de los anteriores concursos. Por su lado Jerónimo, es bien conocido por sus cursos en la Escuela de Sommeliers del Uruguay. En cambio, y sin dudar, podemos decir, que Raquel Luque fue la sorpresa con su tercer puesto. Ese fue el motivo para entrevistarla y rescatar sus puntos de vista, sobre su motivación a participar y cómo hizo para preparar su presentación.

Su escasa experiencia no la amedrentó
Empezando por lo profesional, ella egresó del curso de la Facultad de Química y lo completó con otros estudios en Buenos Aires y de forma muy franca nos cuenta: “No había trabajado antes en el área de servicio, pero al empezar a estudiar decidí hacerlo, para poner en práctica lo que iba aprendiendo. Es una actitud queme nace y tiene que ver con que, cuando empiezo algo, quiero hacerlo bien”.
Luego, así explica sobre su decisión de competir “Hacía varios años que en Uruguay no se hacía este concurso, pero yo tenía decidido anotarme si se daba. Porque al final me decía…no pierdo nada, al contrario, sumo experiencia”.
Al escuchar esta afirmación, digo que, me resulta genial su postura. ¡Es el pragmatismo al poder!

Ahora veamos cómo encaró su preparación
Primero la teórica… “Busqué mucha bibliografía, la básica para una Sommelier. Por ejemplo, el Atlas de Jancis Robinson y su Oxford Companion, que son libros muy completos, que tienen mapas y entre ambos, son como un diccionario enciclopédico”.
¿Y entonces…cómo encaró Raquel el práctico? Porque recuerdo qué, en anteriores ediciones, la AUSP les daba un apoyo a los concursantes para entrenarlos, organizando catas con otros colegas.
“El práctico lo hice sola, acá en mi casa. Porque todo se dio muy rápido y no hubo tiempo de hacer esas catas. Repasé mucho la práctica del servicio. El descorche de un espumoso o un decantado, por ejemplo. Y por supuesto con un cronómetro a la vista, para medir mis tiempos”.
Tenacidad y pasión es la consigna
Más allá del resultado en el podio, la performance de Raquel Luque en esta edición del Mejor Sommelier de Uruguay, trasciende la competencia. Su paso por este concurso deja una marca clara para las nuevas generaciones. La excelencia en la sumillería nacional tiene rigor y, sobre todo, tiene un futuro prometedor, que ella ha ayudado a definir con su tenacidad y pasión.
EDUARDO LANZA
Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Comparte su saber y anécdotas de una forma atractiva desde hace más de 20 años. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino. Nos lo cuenta en un contexto histórico y cultural, y eso también lo hace diferente.