Es la que identifica en inglés, a las bebidas No alcohol/Low alcohol y se aplica sobre todo a las dos bebidas alcohólicas más populares: las cervezas y los vinos. Es una tendencia que surgió a finales de la década de 2010 y está cosechando gran éxito, gracias a la nueva demanda de un consumo de alcohol más moderado y equilibrado

Una tendencia que aparece como mayor en las nuevas generaciones, al menos en Estados Unidos según Gallup: “En 2023, el 52 % de los encuestados de entre 21 y 34 años, creía que el consumo moderado de alcohol es perjudicial para la salud”. Una constatación que va en sintonía con un informe contundente de la Organización Mundial de la Salud, que el año pasado afirmaba que ningún nivel de consumo de alcohol es seguro.

Aunque las bebidas “NoLo” están hoy en alza en todo el mundo, el mayor crecimiento ocurre en el hemisferio norte. Allí y en 2023, sus ventas aumentaron un 17 % en comparación con el año anterior y en Estados Unidos el incremento fue del 33 %. Esto sin perjuicio de no ser menos caras, ya que utilizar la destilación al vacío en el caso del vino, no solo supone tiempo adicional, es también un costo añadido para los productores, tanto por el procedimiento como por la mano de obra.

Esta tendencia que se apoya en datos, más allá de las percepciones individuales, no ha pasado inadvertida por algunas bodegas del Cono Sur, en vista sobre todo a sus mercados del exterior.

Viña Concha y Toro, por ejemplo, ya tiene dos espumosos Casillero del Diablo, con 0 alcohol, que fueron presentados en el Reino Unido e Irlanda y a la brevedad estarán en las góndolas de los comercios chilenos.

También Catena Zapata, tras dos años de investigación, lanzará sus primeros vinos con baja graduación alcohólica. Bajo la marca Domaine Elena de Mendoza, apunta a satisfacer el segmento premium. Blonde y Brunette, son dos espumantes 0 alcohol, aromatizados con botánicos y especias. Otros dos les seguirán, basados en Chardonnay: Uco Mineral N.7 y Uco Stone N.7. Ambos con 7% de graduación alcohólica, el primero seco y el segundo dulce.

En Europa, Freixenet refuerza su liderazgo del segmento de los espumosos sin alcohol y apuesta a la innovación con su gama sin alcohol Freixenet 0,0% Bajo en Calorías con nueva imagen basada en la botella esmerilada del Carta Nevada. Ya está a la venta en Uruguay al precio de $ 790.

Aquí, en nuestro país el poder ejecutivo reglamentó el año pasado – a iniciativa de INAVI – la comercialización de vino desalcoholizado y con baja graduación alcohólica. Con esta resolución se dieron las condiciones, tanto para importar vinos 0 alcohol, como para producirlo en Uruguay.

Para quitarle el alcohol al vino, los dos métodos más utilizados son: la destilación al vacío y la ósmosis inversa. La primera implica calentar el vino a baja temperatura y a presión reducida, para evaporar el alcohol, que luego se separa y se recupera para otros fines. En cambio, para ejecutar la segunda, el vino pasa a través de una membrana semipermeable, que permite el paso del agua y el alcohol, pero retiene los compuestos aromáticos y sabores del vino. El alcohol se separa y los componentes restantes se recombinan para crear el vino desalcoholizado.