La industria del vino es vasta y compleja, pero en su esencia, encarna uno de los placeres más sencillos y exquisitos de la vida. Al adoptar una perspectiva nueva, podemos descubrir la verdadera esencia de esta maravillosa bebida. Este parece ser uno de los motivos del tremendo éxito de Alejandro Bulgheroni

Orgulloso Don Alejandro Bulgheroni

Inició su trayectoria en el mundo del vino a los 64 años y hoy posee con orgullo 15 bodegas en algunas de las regiones vinícolas más prestigiosas del planeta.

Sus notables logros son testimonio de su singular visión global. «No se trata solo de vender vino; se trata de cultivar un estilo de vida y un legado», afirma Bulgheroni. Para él, el vino es más que un producto; es «una historia, una conexión con la tierra y un reflejo de la maestría artesanal»

La familia en pleno en Bodega Garzón

Nacido en Argentina, ejecutivo del sector energético, se adentró en el mundo del vino de forma gradual, casi por casualidad, o quizás por designio del destino. En 1997, mientras buscaba un terreno para construir una casa de verano en el Este uruguayo, él y su esposa Bettina descubrieron una hermosa propiedad costera en Garzón. La topografía de este lugar difería de las llanuras de otras regiones vitivinícolas uruguayas. En Garzón, el paisaje se caracteriza por colinas onduladas con suelos de basalto erosionado.

Alejandro y Alberto en las ondulada Garzón

Enamorado de la tierra, plantó sus primeras vides en 2007, guiado por el reconocido enólogo Alberto Antonini. Inaugurada en 2016, Bodega Garzón cuenta con un diseño impresionante y vanguardista, con un fuerte enfoque en la sostenibilidad y la eficiencia energética.

Su experiencia en el sector energético ha reforzado su convicción de retribuir a la tierra, convirtiendo la sostenibilidad en una parte fundamental de su misión. “Creo firmemente que, al priorizar el cuidado del medio ambiente, podemos generar un cambio significativo y positivo para el futuro”, afirma.

La familia Bulgheroni en Cantina Meraviglia

Ahora, a sus 82 años, sus propiedades en el sector vitícola han crecido exponencialmente durante las casi dos décadas que lleva en el mundo del vino. Entre sus propiedades se incluyen Garzón y Brisas en Uruguay; Argento, Viña Artesano, Vistalba y Otronia en Mendoza y la Patagonia; Lithology en el Valle de Napa; Dievole, Poggio Landi, Podere Brizio, Tenuta Le Colonne y Cantina Meraviglia en la Toscana; Château Suau y Château de Langalerie en Burdeos; y Alkina en el Valle de Barossa.

Un tema recurrente en sus vinos es la expresión del terruño único. “Lo que más disfruto es descubrir cómo cada terruño tiene su propia personalidad y cómo el vino nos permite unir tradición, naturaleza y comunidad, creando cultura, turismo, empleo y un profundo sentido de pertenencia”, afirma Bulgheroni.

Su visión de futuro le ha llevado a reconocer la hospitalidad como “una extensión natural de la elaboración del vino”, ofreciendo una experiencia inmersiva en el viñedo que va mucho más allá de la cata. Sus propiedades permiten a los huéspedes apreciar plenamente la región y conectar con las emociones que el enólogo busca evocar en cada copa.

“Más que viñedos, más que fincas, cada destino refleja una filosofía de patrimonio, cultura y lujo sostenible. No se trata de lujo por el lujo mismo, sino de coherencia”, explica.

El firme compromiso de Bulgheroni con la excelencia le ha permitido forjar un camino distintivo en la industria. Lo ha logrado a través de la innovación, una sólida convicción y una perspectiva global integral del mundo del vino. Por este motivo, Wine Enthusiast reconoce a Alejandro Bulgheroni con el premio Wine Star a la trayectoria profesional.

Fuente: Wine Enthusiast
Nota original en inglés aquí