En ocasión de la visita de Eric Bardon, director del Grupo Magrez, se realizó una cena en el propio Establecimiento Juanicó cuyo menú corrió a cargo del chef Federico Gasparri.
Estaba invitada la prensa especializada y clientes preferenciales de la bodega, entre ellos los propietarios de los principales restaurantes de Montevideo. Asistió también Federico Castellucci, director general de la Organización Internacional de la Vid y el Vino. Su presencia en nuestra ciudad se debe a que participa y asiste al Congreso Latinoamericano de Enología, que se lleva a cabo en el Radisson y es organizado por la Asociación de Enólogos del Uruguay.
Como se estila, cada paso o plato se acompañó con un vino diferente. Los bocados del aperitivo con el espumoso Cuveé Castelar, la terrina de conejo con ensalada verde, peras y pistachos tostados, con el Cru D´Ecxeption Malbec Familia Deicas 2006 mendocino. Un tinto de gran personalidad, pero todavía un poco duro en boca.
Es muy concentrado y anuncia que con el paso del tiempo conseguirá la indispensable elegancia. Por ahora muestra más potencia que sutilezas.
Antes del plato principal se sirvió el Chateau Pape Clément 2006, presentado por Eric Bardon, quien destacó que el verano de ese año permitió una cosecha clásica, sin demasiados problemas climáticos y por eso, tanto los enólogos como todos los que ya lo han testeado han quedado más que satisfechos con el resultado. Ensamblado en base a un 60% Cabernet Sauvignon, 35% Merlot y un 5% de Petit Verdot, recién hace un año que se envasó y todavía está un poco cerrado a la nariz. A medida que se airea empieza a exhalar un aroma delicioso y muy prometedor. En cambio en boca la cosa cambia. Los taninos marcan mucha presencia y producen una sequedad palpable. No obstante le vaticinamos un futuro muy promisorio, pero habrá que esperarlo unos cuántos años todavía.
La picaña de cordero con papines, salsa de mostaza y miel, hubiera merecido un gran aplauso para el chef, por que estaba excelente. A la misma altura el Gran Casa Magrez 2005 que la acompañó. Con un bouquet elegante y complejo, su punto alto en boca por su tersura, gran amplitud y largo final. Hemos probado cosechas anteriores de este gran tinto, pero quedamos con la sensación que este supera a las otras por un buen margen.
El broche final en dos etapas. La primera con Botrytis Noble y una degustación de quesos franceses y la segunda regada por el Licor de Tannat Familia Deicas: un mini Rogel, triángulo de chocolate y tarteleta de limón.
Chateau Pape-Clément
Bernard Magrez comenzó no hace tanto en la industria del vino bordelés, después que vendió Williams Pitter su principal compañía al grupo francés Marie Brizard.
Esta venta de la fuerte distribuidora de licores – desde whisky escocés hasta ginebra y tequila – le dio la base para adquirir el Chateau Pape-Clément, que cuenta con una historia impresionante. Fue propiedad en el 1300 de Bertrand de Goth, a la sazón arzobispo de Burdeos, el que unos años más tarde fue el primero en ocupar la sede de Avignon, cuando el cisma de la Iglesia Católica generó dos papados. De ahí el nombre de esta prestigiosa propiedad, que hoy se encuentra enclavada en el distrito de Pessac, entre la ciudad de Burdeos y la autopista de circunvalación que la rodea.