Info & noticias

Esta concepción hasta ahora no figuraba en la agenda de las grandes empresas de vino

Viticultura

La biodinámica se abre camino

Moët & Chandon tras un manejo más ‘bio´ en sus viñedos de Champagne

La noticia publicada días atrás por el www.mundovinos.com mencionaba que Moët & Chandon solicitó a su director de bodega orquestar una aproximación más ‘bio´ en sus viñedos de Champagne. La misma nota señalaba que por el momento solo tres hectáreas se trabajarán en sistema de viticultura biodinámica, pero que esa superficie se duplicará todos los años. O sea, un proceso más que lento y precavido, si se considera que el gigantesco viñedo de Moët abarca 1.200 hectáreas. De todas maneras este anuncio ha despertado singular expectativa, porque si bien muchos viticultores europeos siguen esta concepción algo esotérica, hasta ahora ella no figuraba en la agenda de las grandes empresas del vino.

Se trata de un manejo agrícola que implica prácticas naturalistas extremas que conllevan evitar todo tipo de insecticida o fungicidas y apuesta a jugarse el todo por el todo en relación a la condición sanitaria de la fruta. Por eso no se considera como un planteo científico. Sin embargo los requerimientos ecologistas ejercen cada vez más presión, sobretodo en el Viejo Mundo y esto hace avanzar este tipo de agricultura “a la antigua”. Hoy el movimiento biodinámico está bien organizado a nivel internacional y avalado por un organismo certificador creado en 1997, el que actualmente supervisa a unos 3.000 productores de 40 países.

Padre fundador. Este concepto de agricultura tiene un origen muy insólito ya que fue propuesto en los años 20 por Rudolf Steiner (1861-1925), creador de la “antroposofía” cuya influencia se extiende a ramas tan distintas como la sociología, la pedagogía, la medicina y la farmacia, la agricultura biodinámica, la arquitectura, el arte o el teatro. Steiner, pensador y filósofo austríaco, durante su vida tuvo una fuerte inclinación al esoterismo y cuando en 1924 un grupo de agricultores lo consultaron por el uso intensivo de fertilizantes químicos, él les propuso una vuelta a lo natural. El concepto central de su propuesta filosófica fue independizar la granja de los agentes químicos y, por ejemplo, producir su propio fertilizante a partir del estiércol y el enterrar los cuernos del ganado, para enriquecer los suelos empobrecidos. Además enfatizó manejar los tiempos de cultivo no solo en relación a las estaciones lunares sino también de los planetas, así como dejar de lado el tractor y volver a trabajar la tierra con el arado tirado por caballo.

Como se ve, la biodinámica es una cosmogonía o visión del universo como un enorme ser vivo del que cada planta y cada piedra o animal es una parte. Nada que ver con el concepto de los vinos orgánicos o ecológicos que se quedan en una mera “ausencia” de tratamientos químicos tanto en viñedo como en bodega.

En Alsacia. En ocasión de Vinexpo 2007, recorrimos Alsacia y en concreto visitamos Domaine Weinbach en el Clos des Capucines. Una de sus propietarias, la enóloga Laurence Faller, comenzó a experimentar en 1999 la supresión de los agroquímicos que se usan para combatir las enfermedades de la vid y, ya en 2005, el total de sus plantas quedaron libradas a la interacción con las condiciones naturales del clima.

Satisfecha con los resultados nos contaba que en años buenos las uvas maduran más temprano y resultan mucho más aromáticas. La contracara se le presenta en los veranos húmedos, que la obligan a trabajar con mucha agilidad para encarar la vendimia. La consigna es entonces cosechar antes que los hongos destruyan las uvas. En la bodega, la misma filosofía la lleva a evitar levaduras industriales y la obliga a fermentar solo con las nativas, las adheridas a la cáscara de la fruta. Esto da como resultado largas y lentas fermentaciones, que aumentan de forma considerable la complejidad del producto final. Como resultado, sus vinos resultan estructurados, muy aromáticos y con gran personalidad, pero no quedamos convencidos que estas virtudes fueran inherentes a la biodinámica aplicada por Laurence.

En América. Poca atracción despierta este tipo de filosofía en esta zona del planeta. Pero cierto es que hoy ya no se considera al suelo como un mero sustrato físico inerte y existe gran conciencia, acerca del papel que desempeñan los microorganismos que lo habitan. A ellos les corresponde transformar los elementos químicos insolubles en asimilables por las plantas. También se afirma y se extiende el concepto que tanto plagas como enfermedades, aparecen con mayor facilidad cuando las plantas sufren algún tipo de desequilibrio.

31/10/2009, Eduardo Lanza. Publicado en El Observador
La Sociedad  •  El vino  •  Cursos & actividades  •  Info & noticias  •  Apuntes de cata  •  Consejos útiles  •  Lo Gourmet  •  Galería de Imágenes  •  Sitios de interés  •  Contacto